Libre

No le pertenezco al mar aunque soy la espuma burbujeante en sus fronteras
No le pertenezco al árbol aunque soy las hojas cayendo al vacío
No le pertenezco a la noche aunque soy la sombra cubriéndolo todo
No le pertenezco a la brisa aunque soy el polvo cabalgando eternamente
No le pertenezco al cielo aunque soy un cometa viajando sin rumbo
No le pertenezco al hombre aunque me llame a grito Luna tras Luna
No le pertenezco a la vida aunque invada mis venas.
No le pertenezco a la muerte aunque me susurra al oído.
No te pertenezco aunque mi corazón sea tuyo.
Porque renuncie a él tiempo atrás, porque olvide su dulce latir en mi pecho.
Soy mía, mía en anhelos, mía en deseos, mía en la vida, mía en la muerte.

Leave a comment